
Lectura: «¿Has calculado la extensión de la tierra? ¡Hazme saber si sabes todo esto!» (Job 38:18)
Job es un personaje central en la Biblia. Enfrentó grandes dificultades y estuvo tentado a dudar de Dios y de su obra. Pero, ¿qué sabemos realmente sobre la vida y el mundo? ¿De dónde ha venido todo lo que existe? ¿Cómo surgió la vida? ¿Y el cuerpo humano, con su perfección? Estas preguntas son planteadas y reformuladas por estudiosos y personas sencillas, pero la respuesta definitiva no aparece. Por mucho que se busque, ninguna prueba científica absoluta responde a estas preguntas.
Un estudioso bíblico llamado Paul L. Meier, en el libro Jesús: ¿Verdad o mito?, dice: «Si tienes el 100% de pruebas, necesitas 0% de fe, no necesitas tener fe.» Si hubiera una prueba absoluta de todo lo que Dios ha hecho, no habría necesidad de fe. Por eso, Dios da una gran enseñanza a Job: «¿Has calculado la extensión de la tierra? ¡Hazme saber si sabes todo esto!» (Job 38:18).
Quizá tengas razones para no creer en Dios. Quizá la falta de pruebas científicas evidentes y concluyentes te lleve a pensar en rendirte o no creer. Pero dejó huellas para que le reconociéramos: nuestra conciencia apunta a un ser superior; la naturaleza revela signos del Creador; y especialmente la Biblia nos presenta a este Dios como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
El Dios de Job, que creó y sostiene todas las cosas, es el mismo Dios que, en Jesús, nos salva de la condenación y nos da la vida eterna. Concede la fe por la acción del Espíritu Santo. Ora por más fe no para comprender lo que nadie puede explicar, sino para confiar en Dios como el Creador y Salvador soberano.
Oremos: Señor Dios, perdona nuestra desconfianza y nuestra falta de fe. Ayúdanos a confiar en ti, por Jesús. Amén.
Autor: Paulo Sérgio Kühl
