
Lectura: «Vengan a mí todos ustedes, los agotados de tanto trabajar, que yo los haré descansar.» (Mateo 11:28)
¡La vida es una gran bendición! Uno de los secretos para vivir bien y ser feliz es saber que Dios nos ama. Necesitamos entender este amor en nuestra vida diaria. Muchas veces, no podemos medir la importancia de ser amados por Dios. Sin embargo, Él nos creó, nos puso en este mundo y, a través de su Hijo Jesús, nos bendice y nos perdona. Su deseo es llevarnos hacia la vida eterna a través de la fe.
La vida nos depara desafíos y dificultades. Cuando enfrentamos momentos difíciles, surgen preguntas como: ¿Quiénes somos? ¿Por qué vivimos? En estos momentos, la invitación de Jesús se vuelve aún más significativa: «Vengan a mí todos ustedes, los agotados de tanto trabajar, que yo los haré descansar.» (Mateo 11:28). Jesús nos recibe con los brazos abiertos para consolarnos, ayudarnos y dar sentido a nuestras vidas. Cuando confiamos en su amor, nos damos cuenta de que vivir es un regalo maravilloso de Dios.
Las dificultades siempre formarán parte de nuestro dia a dia, a veces más intensas, a veces menos. Sin embargo, Dios nos enseña y fortalece nuestra fe a través de ellas.
En Jesús encontramos la respuesta al sentido de la vida. Nos amó tanto que dio su vida para salvarnos. Por eso, valoramos nuestra vida viviendo plenamente y siendo instrumentos de Dios para ayudar a los necesitados.
Oremos: Dios mío, gracias por el regalo de la vida. Te alabamos porque siempre estás a nuestro lado para consolarnos y protegernos. Ayúdanos a valorar nuestra vida y también la de los demás, ayudando a los necesitados. En el nombre de Jesús. Amén.
Autor: Alessandro Gustavo Souto
