
Lectura: «Busquen al Señor mientras pueda ser hallado; llámenlo mientras se encuentre cerca. ¡Que se vuelvan al Señor, nuestro Dios, y él tendrá misericordia de ellos, pues él sabe perdonar con generosidad!» (Isaías 55:6-7)
«No dejes hasta mañana lo que puedes hacer hoy.» Este dicho popular significa que no deberías posponer el completar tareas y asuntos importantes. No es prudente dejar la búsqueda de un médico para otro día si hay síntomas de enfermedad. No es sensato posponer la resolución de problemas. No es bueno dejar las tareas sin hacer, porque se acumularán y serán difíciles de realizar. Incluso, hay personas irresponsables que bromean invirtiendo el dicho diciendo: «¿Por qué hacer hoy si puedes hacerlo mañana?»
Puede ser posible posponer algunas cosas y no tener consecuencias graves en la vida. Pero cuando se trata de la relación y la reconciliación con Dios, ¡definitivamente no deberías dejarlo para otro día! Esta es la invitación de Dios registrada en Isaías: «Busquen al Señor mientras pueda ser hallado; llámenlo mientras se encuentre cerca.» (Isaías 55:6). La oferta de salvación no debe ser despreciada ni rechazada, porque la oportunidad puede terminar en cualquier momento. Mañana puede ser demasiado tarde. Por lo tanto, «¡Que dejen los impíos su camino, y los malvados sus malos pensamientos! ¡Que se vuelvan al Señor, nuestro Dios, y él tendrá misericordia de ellos, pues él sabe perdonar con generosidad!» (Isaías 55:7).
No juegues con el destino eterno. No rechaces el sacrificio de Jesús, que perdona y salva. Toma en serio la oferta de salvación de Jesús. El apóstol Pablo llama la atención sobre este importante tema, diciendo: ««En el momento oportuno te escuché; en el día de salvación te ayudé». Y éste es el momento oportuno; éste es el día de salvación.» (2 Corintios 6:2). ¡Jesús hizo todo por ti! Su amor, perdón y salvación son dones que se te ofrecen ahora mismo. No lo dejes para mañana, ¡hoy es el día de la salvación!
Oremos: Gracias, Jesús, por tu amor, perdón y salvación. Amén.
Autor: André Hönke
