
𝐋𝐞𝐜𝐭𝐮𝐫𝐚: «Todo esto les sucedió como ejemplo, y quedó escrito como advertencia para nosotros, los que vivimos en los últimos tiempos» (1 Corintios 10:11)
¿Aguardas o esperas el fin de los tiempos? ¿Crees que la segunda venida de Cristo es inminente? El apóstol Pablo nos enseña que «vivimos en los últimos tiempos» (1 Corintios 10:11). Según el apóstol, el egoísmo y el enfriamiento del amor son realidades que apuntan al fin. Él dice que las personas «serán egoístas», revirtiendo el individualismo y haciendo lo que es recto ante sus propios ojos (2 Timoteo 3:1-4).
No es difícil encontrar ejemplos de egoísmo hoy en día. En las redes sociales hay infinidad de gurús que venden la ilusión de alcanzar la prosperidad a partir de secretos que solo ellos conocen. Personas engañadas son llevadas a pagar una buena cantidad de dinero para acceder a estas llaves del misterio. Muchos consideran que las prácticas de estos falsos maestros son señales del fin de los tiempos.
El punto positivo es que todavía vivimos en el tiempo de gracia. Todavía hay tiempo para arrepentirse del egoísmo y del pecado y creer en Jesús. El apóstol Juan recuerda las palabras de Jesús: «El que cree en el Hijo tiene vida eterna, pero el que se niega a creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios recae sobre él» (Juan 3:36). Cristo renunció a todo lo que era suyo para asumir nuestra naturaleza humana y morir en nuestro lugar. Se entregó a sí mismo por amor a nosotros. Cuando Cristo nos da fe y un corazón nuevo, recibimos el Espíritu Santo que nos ayuda a combatir el egoísmo de nuestra naturaleza pecaminosa. De esta manera, a través de la fe en Cristo, recibimos la capacidad de donarnos al prójimo para servirle.
Bendecidos con el regalo de Cristo, podemos permanecer firmes, de pie y con nuestros ojos fijos en el Salvador, cuando llegue el fin de los tiempos. Aunque vivamos en los últimos tiempos, nuestras vidas siempre apuntarán al nuevo comienzo que hemos recibido de Jesús.
𝐎𝐫𝐞𝐦𝐨𝐬: Señor Jesús, concédenos que, por tu gracia y misericordia, vivamos sabiamente confiando en ti. En tu nombre. Amén.
Autor: Elton Fischer