
Lectura: «El Señor te librará de las trampas del cazador; te librará de la peste destructora.» (Salmo 91:3)
Cada año, aumentan las noticias sobre violencia y tragedia. Solo tienes que abrir una página web de noticias, poner la radio o la televisión para ver informes de crímenes, desastres naturales como inundaciones y sequías, y tragedias provocadas como incendios y guerras. Ante tantos peligros e incertidumbres de la vida cotidiana, el salmista declara: «El Señor te librará de las trampas del cazador; te librará de la peste destructora.» (Salmo 91:3). Pero cuando escuchamos esta declaración, puede ser difícil entender por qué siguen ocurriendo tantas tragedias.
De hecho, no siempre podemos entender los planes del Señor ni las razones por las que ocurren ciertas cosas. Sin embargo, podemos ver los momentos difíciles como oportunidades para que Dios actúe a través de nosotros, llevando su amor y cuidado a las personas. En tiempos de tragedia, algunas personas pierden bienes materiales e incluso se pierden vidas, pero también hay quienes se levantan para ayudar en la reconstrucción y dar testimonio del amor del Padre.
Cuando enfrentamos dificultades y dudas, debemos mirar a la Palabra de Dios y a los muchos ejemplos de personas que Él utilizó para anunciar su mensaje. El apóstol Pablo, por ejemplo, aunque fue un gran hombre de fe, enfrentó muchas pruebas y testificó: «Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo a su propósito.» (Romanos 8:28). El Padre está a tu lado, incluso en los días más difíciles. Utiliza a las personas para mostrar su amor y cuidado al mundo. Y quiere usarte para ayudar también a los necesitados.
Oremos: Querido Señor, en los días difíciles, úsame como tu instrumento para revelar tu amor a la gente. Por Jesús. Amén.
Autor: Leandro Nilmar Konflanz
