
Lectura: «¡Dios reina ya sobre las naciones! ¡Dios ocupa ya su santo trono!.» (Salmo 47:8)
¿Quién gobierna las naciones hoy? En nuestro país observamos la disputa entre las potencias mundiales por la riqueza, el poder y la influencia. En nuestro mundo globalizado, el país más poderoso parece «mandar» sobre los demás. Pero, ¿quién puede limitar este poder? La cuestión de los límites nos preocupa, ya que algunas naciones poseen armas capaces de destruir el mundo.
Sin embargo, el Salmo 47 nos señala al verdadero Rey: «¡Dios reina ya sobre las naciones! ¡Dios ocupa ya su santo trono!.» (Salmo 47:8). Dios el Señor gobierna toda la tierra. Él reina no solo sobre Israel, sino sobre todas las naciones. Su poder es incomparable, pues creó todas las cosas y dirige la historia del mundo, sometiendo a las naciones a su voluntad.
Aun así, la historia humana está marcada por guerras, caos y sufrimiento. ¿Cómo gobierna Dios todo esto? Vivimos las consecuencias del pecado, pero no para siempre. Dios envió a su Hijo, Jesucristo, que por la cruz destruyó el pecado y toda maldad. Ya vivimos la salvación que nos consuela y fortalece, pero también esperamos el regreso de Cristo, cuando todo mal terminará.
Cuando Cristo regrese, todo se renovará: no habrá muerte, dolor, duelo ni tristeza. En el momento adecuado, Dios manifestará su poder y transformará este mundo. Hasta entonces, confiamos en sus promesas y en su amor, seguros de que en sus manos tenemos la salvación. Incluso ante un mundo tan complejo, Dios nos guía.
Oremos: Bondadoso Dios, ayúdame a esperar el regreso de Cristo con paciencia y fe. Enséñame a confiar en ti, sabiendo que tu poder gobierna el cielo y la tierra. Amén.
Autor: Gabriel Schmidt Sonntag
