
Lectura: «Así como creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios levantará con Jesús a los que murieron en él.» (1 Tesalonicenses 4:14)
¿Cómo será el regreso de Cristo? ¿Qué pasará con quienes murieron creyendo en él? Estas eran preguntas frecuentes entre los primeros cristianos, especialmente en tiempos difíciles como la época del apóstol Pablo, cuando muchos perdieron la vida por fe en Jesús. Ante estas dudas, Pablo escribe a los tesalonicenses para ofrecer una esperanza viva que pueda sostener los corazones en tiempos de tribulación y pérdida.
Jesucristo vino al mundo para morir y resucitar y así tener perdón y redención a través de su sangre. Hizo todo esto para que la muerte ya no tuviera el poder de destruirnos. Pablo refuerza esta esperanza cuando dice: «Así como creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios levantará con Jesús a los que murieron en él.» (1 Tesalonicenses 4:14). Esta seguridad debe quedar grabada en nuestro corazón, especialmente cuando enfrentamos el dolor de perder a alguien a quien amamos.
Un día, Cristo volverá. En ese momento, los que murieron creyendo en él resucitarán y los que estén vivos se unirán a ellos para vivir en la gloria eterna. Tenemos esta seguridad porque Cristo dio su vida por nosotros. Nos ama tanto que se entregó en la cruz en nuestro lugar, para que seamos perdonados. Así, Pablo concluye: «Por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras.» (1 Tesalonicenses 4:18).
Oremos: Querido Dios, mantenme firme en la fe, confiando en el regreso de Jesucristo. Y cuando regrese, llévame con él a la vida eterna. En su nombre. Amén.
Autor: Walduino Paulo Littig Junior
