
Lectura: «Ellos lo adoraron, y después volvieron muy felices a Jerusalén.» (Lucas 24:52)
¿A quién extrañas o sientes nostalgia? La expresión «te extraño» expresa la falta o sentimiento de nostalgia de alguien, lugar o tiempo. Se utiliza especialmente cuando recordamos a quienes amamos y están lejos.
Algunos dicen que la nostalgia es hermosa porque refleja buenos recuerdos y momentos felices. Otros lo encuentran doloroso, especialmente cuando implica la pérdida de un ser querido. A pesar de los desafíos, es un alivio cuando la nostalgia termina.
La ascensión de Jesús marca la segunda despedida de los discípulos de su Maestro. La primera fue dolorosa, en la crucifixión, cuando, sin entender que él resucitaría, los discípulos experimentaron un profundo duelo. Sin embargo, el Domingo de Pascua, la nostalgia dio paso a la alegría por la resurrección. En la ascensión, la nostalgia regresa, pero con un significado diferente.
Jesús asciende al cielo antes que los discípulos y, sorprendentemente, esto no trae tristeza. Al contrario, el evangelista Lucas informa: «Ellos lo adoraron, y después volvieron muy felices a Jerusalén.» (Lucas 24:52). La alegría proviene del hecho de que esta despedida no es definitiva, sino un «hasta pronto», porque Jesús prometió volver en gloria.
Esta nostalgia alegre forma parte de la vida cristiana. Anhelamos estar con Jesús y esperamos con esperanza el día especial de su regreso. De la misma manera, esperamos reunirnos con quienes amamos y que ya están con el Señor. Con el corazón lleno de alegría y la certeza de la salvación, vivimos esta espera con fe y esperanza.
Oremos: Querido Jesús, llena mi corazón de esperanza mientras espero tu regreso, cuando todo llanto dará paso a la alegría, por tu amor misericordioso. Amén.
Autor: Gabriel Schmidt Sonntag
