
𝐋𝐞𝐜𝐭𝐮𝐫𝐚: ««¡Salve, muy favorecida! El Señor está contigo»» (Lucas 1:28)
Ser impactado por una noticia que cambia toda nuestra vida no es nada fácil. Los cambios pueden generar inconvenientes e incluso desesperación.
La madre de Jesús, María, recibió un anuncio impactante cuando todavía era una mujer muy joven. Todavía no estaba casada con su prometido y recibió la visita de un ángel que le anunció que quedaría embarazada. En esa época, los castigos eran severos para el embarazo fuera del matrimonio. El anuncio del ángel colocó a María en una situación delicada y peligrosa para una joven como ella.
Pero antes de dar esta noticia, el ángel proclamó un gran consuelo que llenó de paz a esta niña. «El ángel entró en donde ella estaba y le dijo: «¡Salve, muy favorecida! El Señor está contigo»» (Lucas 1:28). Esta certeza de la presencia de Dios en la vida de María le dio la paz y la seguridad que necesitaba para enfrentar esa difícil pero bendita tarea de ser la madre de Jesús. De la misma manera, Dios también nos da la bendición de su presencia en nuestras vidas. Él envió al Salvador al mundo para pagar por todos nuestros pecados y para darnos la bendición de la salvación y la vida eterna.
Por difíciles que sean las situaciones a las que nos enfrentamos, también se nos hace el anuncio hecho a María: «El Señor está contigo». Él estaba en el vientre de María, en la cruz, perdonando nuestros pecados, y también fuera del sepulcro, que quedó vacío con su resurrección. Él está contigo en todas y cada una de las situaciones y quiere estar contigo en la eternidad. Cree en Jesús y vive la bendición impactante de la presencia de Dios en tu vida.
𝐎𝐫𝐞𝐦𝐨𝐬: Querido Dios, quédate con nosotros hoy y siempre, especialmente en los cambios repentinos de la vida. En el nombre de Jesús, mi Salvador. Amén.
Autor: Walace Uhylig