
饾悑饾悶饾悳饾惌饾惍饾惈饾悮: 芦Nunca m谩s surgi贸 en Israel un profeta que, como Mois茅s… le igual贸 en todas las se帽ales y prodigios que el Se帽or le mand贸 hacer禄 (Deuteronomio 34:10-11)
Los gobiernos suelen tener embajadores en otros pa铆ses para que sean sus representantes leg铆timos. El gran Rey Jes煤s tambi茅n llama y env铆a embajadores para proclamar su Palabra.
Uno de estos embajadores fue Mois茅s. Por el poder de Dios, condujo a un numeroso pueblo desde la esclavitud en Egipto hasta la frontera de la Tierra Prometida. El libro b铆blico de Deuteronomio nos recuerda que, 芦Nunca m谩s surgi贸 en Israel un profeta que, como Mois茅s, hubiera conocido al Se帽or cara a cara. Nadie le igual贸 en todas las se帽ales y prodigios que el Se帽or le mand贸 hacer en Egipto, contra el fara贸n y contra todos sus siervos y su pa铆s, ni en el gran poder y en los hechos grandiosos y terribles que hizo a la vista de todo Israel.(Deuteronomio 34:10-12)
Hubo un tiempo en la historia en el que el pueblo de Dios hu铆a de los ej茅rcitos de Fara贸n y quedaba atrapado contra el mar. A un lado los ej茅rcitos en marcha, al otro, aguas profundas. Por orden de Dios, Mois茅s extendi贸 su vara y el mar se abri贸, lo que permiti贸 que el pueblo cruzara.
Sin lugar a dudas, Mois茅s hizo cosas asombrosas bajo la autoridad del gran Rey del universo. Pero hab铆a un mar que no pod铆a abrir: el mar de su propia muerte. 芦Mois茅s muri贸 en la tierra de Moab禄, dice la Biblia (Deuteronomio 34:5). Es por eso que el Rey Jes煤s se hizo hombre y extendi贸 sus manos, pero esta vez no fue en el mar, sino en la cruz. Muri贸 para pagar por los pecados de Mois茅s y tambi茅n por los tuyos. Por su poder, la piedra de la muerte se abri贸 y Jes煤s resucit贸. En medio de la muerte, 茅l abri贸 camino para la vida. 脡l hizo el milagro que Mois茅s no pudo hacer. Hoy, todos los que creen en este mensaje son embajadores de Cristo que te proclaman el milagro de la vida eterna con tu perd贸n.
饾悗饾惈饾悶饾惁饾惃饾惉: Rey Jes煤s, gracias porque tu Reino viene a nosotros, proclamando el perd贸n que nos abre las puertas de la vida eterna. Am茅n.
Autor: Ismael Isaque Verdin